Durante la pasada campaña presidencial, Juan Manuel Santos hizo repetida alusión al talento de los colombianos. En pasajes en foros, debates, o discursos, decía Santos que algunos de los aspectos que abanderaba su más cercano competidor en la carrera presidencial, no le preocupaban tanto como la continuidad en materia de seguridad, puesto que sólo dándose esta y la estabilidad fiscal (que garantizaba el no subir impuestos), se podría continuar facilitando la inyección de capital (nacional y extranjero) que, al encontrar el terreno abonado para explotar el talento, que en Colombia, según Santos, se da “de manera espontánea, casi silvestre,” nos han de dar a todos, como por arte de magia, un país más prospero. Prosperidad democrática.