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Con los dedos en la boca

La historia ha demostrado una y otra vez (en Haití, Los Balcanes, Chile, Argentina, Rusia, Perú, hasta incluso en los mismísimos Estados Unidos), que las decisiones para adelantar acciones como las registradas en los documentos obtenidos por Antonio José Caballero y descritas por Juan Gossaín respecto a las famosas chuzadas del DAS [audio], siempre, siempre, siempre, se tomaron en las más altas esferas de gobierno, y no por fanáticos en mandos medios o desviados agentes en lo más bajo de las estructuras de poder. Pensar que las chuzadas, los falsos positivos, y todos los casos similares que se han dado en Colombia en los últimos años, por qué no decir décadas (desde los retenes para pedir “papeles” en la época de La Violencia, hasta las torturas en la Escuela de Caballería), han sido una excepción, es ingenuo. Ingenuo. Muy, muy ingenuo.

Ahora que quienes tenemos al alcance una alternativa para conducir el país de forma distinta somos de manera ligera tildados de ingenuos, les pregunto yo: quiénes son los ingenuos. Ingenuos ustedes los que continúan soñando en el espejismo del placebo que les suministra la libertad de viajar por las carreteras—un avance sin lugar a dudas tangible y loable; pero que lo hace a uno pasar de largo por vías que en verdad cruzan hectáreas que están en manos de un reducido porcentaje de colombianos que se nos han robado todo por años, y años, y años. Mucho más ingenuo que el idealismo de una opción en la que no pretendan meternos los dedos en la boca y esperar que traguemos entero a cuenta de los resultados por resultados, de la eficacia de la acción.

Además, para cerrar el circulo, en lo que a historia se refiere, no es tanto lo ingenuo, es lo ignorante.

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3 comentarios sobre “Con los dedos en la boca”

  1. Ligia Beatriz Rios comenta:

    MUY BIEN!!!!!

  2. Javier Tamayo comenta:

    El problema es que el colombiano no aprende, y le encanta repetirse, repetir sus problemas, le encanta tenerlos, le encanta creer que es buenísimo poder salir por las carreteras del país y no lo ha hecho en 8 años.. así que total le daba igual.

    El momento es hoy, de actuar por uno mismo, de salir y expresarse uno mismo.

    Esta vez, el blanco no es una opción.

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